Publicado el 01/07/2025 por Administrador
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El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó una contundente declaración este lunes desde Sevilla, España, exigiendo a su vicepresidenta, Francia Márquez, que brinde explicaciones públicas y judiciales tras verse involucrada en una presunta conspiración para sacarlo del poder. La polémica surgió luego de la filtración de una serie de audios atribuidos al exministro de Relaciones Exteriores, Álvaro Leyva, en los que se habla de un supuesto plan para reemplazar a Petro por su vicepresidenta con respaldo extranjero y del Congreso.
Los audios, publicados por medios internacionales, revelan una conversación en la que Leyva menciona haber sostenido contactos con congresistas republicanos de Estados Unidos, como Marco Rubio y Mario Díaz-Balart, con la aparente intención de buscar apoyos para una transición presidencial en Colombia. Según sus palabras, Márquez estaría dispuesta a asumir el poder si Petro fuera removido.
Ante estas revelaciones, Petro fue claro: “Francia Márquez debe explicar, no solo ante la opinión pública, sino ante la justicia, qué conoce y qué papel jugó en este asunto”. El mandatario no acusó directamente a su vicepresidenta, pero enfatizó que cualquier mención a figuras del Ejecutivo en una trama de esta naturaleza exige transparencia total.
Por su parte, Márquez reaccionó de inmediato. En una declaración emitida desde Bogotá, negó rotundamente cualquier participación en una conspiración contra el presidente y afirmó que “no me presto para juegos de poder ni conspiraciones”. Rechazó también los intentos por vincular su nombre a movimientos antidemocráticos y reiteró su lealtad institucional.
El escándalo ha provocado una ola de reacciones en el ámbito político. Diversos sectores del Congreso, incluso de la oposición, han condenado los supuestos planes para desestabilizar al Ejecutivo. Organizaciones sociales y líderes de opinión también han expresado su preocupación por el debilitamiento institucional que podría derivarse de esta controversia.
Álvaro Leyva, por su parte, no ha desmentido la autenticidad de los audios, aunque aseguró que fueron grabados durante una conversación privada y que sus comentarios fueron sacados de contexto. Sin embargo, el contenido de la grabación ha sido suficiente para desatar una tormenta política de alto calibre.
Esta crisis interna se suma a una serie de tensiones que han marcado la relación entre Petro y Márquez en los últimos meses, sobre todo tras la renuncia de la vicepresidenta a su cargo como ministra de Igualdad, y diferencias públicas sobre el rumbo del gobierno del Pacto Histórico.
Mientras tanto, sectores del oficialismo piden unidad, pero el daño parece estar hecho. El llamado de Petro para que Márquez dé explicaciones judiciales marca un punto de quiebre en la dinámica del Ejecutivo. Aunque la vicepresidenta mantiene su cargo, el episodio deja en evidencia las fracturas internas y las tensiones de poder que acechan al gobierno colombiano.
Las próximas semanas serán decisivas para esclarecer los hechos, disipar las dudas y preservar la estabilidad institucional. La atención está ahora centrada en si habrá investigaciones formales y en cómo impactará esto en la gobernabilidad del país.